Esa frase se la escuché a una maestra en la facultad de derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y desde entonces los sucesos que ocurren los comparo desde entonces tiendo a interpretarlos bajo ese enfoque, aunque no de forma absoluta.
¿Es la democracia la figura que necesitamos en el mundo?
¿Se acerca su fin o se posterga para unos cientos de años más?
La tecnocracia brinda soluciones complejas en cuestión de segundos sin cansarse, sin agotarse, sin relajarse. Su espíritu radica en ser:
· Pragmática
· Racional
· Dependiente de datos
· Carente de legitimidad
La democracia por otro lado dista mucho de lo anterior, necesita de la capacidad de interpretación de un ente vivo y viable para ejecutar los ideales implantados durante décadas de historia humana. Con características importantes:
· Manipulada
· Manipulable
· Legitima
· Perfectible
Sesgos:
En las dos existen los sesgos.
En la tecnocracia:
No siente, pero calcula. No moraliza, pero ejecuta. No advierte, no se ríe, no duda.
¿Ese es el ideal que perseguimos? En este supuesto podemos decir que es un sistema perfecto, que no falla.
¿En los comicios ganaría el que tenga más votos o el software perfecto??
La segunda siente e incluso su criterio se sustenta en sus emociones, moraliza in extremis, es biológicamente inferior.
¿Ese es el ideal que rechazamos? En este supuesto podemos mencionar que es un sistema imperfecto, que falla.
¿En los comicios gana el que tiene más votos o el mejor candidato para el puesto?
¿Sustitución o Herramienta?
Considero que el derecho de los humanos es por los humanos y para los humanos. La perfección de un software radica en la capacidad del humano para programarlo. La vida al ser tan imperfecta se vuelve un claroscuro.
La pregunta es: ¿Dejamos en mano de las maquinas la decisión y rumbo de una nación? O ¿Dejamos a los representantes de cada entidad federativa para que visibilice las grietas de los sistemas humanos?
La cuestión no es elegir entre humanos o máquinas. La verdadera discusión es quién controla el poder y como lo hace.
La realidad es que no podemos negar que la capacidad de las nuevas inteligencias supera y por mucho una cualidad que biológicamente no estamos adaptados para competir.